La Iglesia de Sant Jaume es uno de los edificios religiosos más representativos del barrio del Eixample de Parets del Vallès.
Construida en 1948 por el arquitecto Llavutri, nació para dar respuesta al crecimiento urbanístico y demográfico del municipio durante la segunda mitad del siglo XX. El templo destaca por su arquitectura de estilo ecléctico, con planta de cruz latina, cúpula central y un singular atrio neogótico que le confiere personalidad propia. La primera misa se celebró en 1951. Tras una importante restauración en 2003, la iglesia fue dedicada por el obispo Pere Tena y continúa siendo un punto de referencia espiritual y patrimonial para los vecinos de Parets.